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Tramo A-92 – A-376 en Alcalá de Guadaíra

Se trata de un paso más para dotar a Sevilla de una nueva circunvalación que evite paso del tráfico de largo recorrido por la saturada SE-30.

El presupuesto invertido en la obra asciende a 70,96 millones de euros, cantidad que sumada al coste de redacción del proyecto, al importe estimado de las expropiaciones y a la asistencia técnica para el control y vigilancia de la obra arroja una inversión total de 79,93 millones de euros. La obra ha sido financiada por la Sociedad Estatal de Infraestructuras del Transporte Terrestre (SEITT).

Información de ObrasUrbanas.es

El nuevo tramo se suma en continuidad al puesto en servicio con anterioridad entre La Rinconada (conexión con autovía A-4) y Alcalá de Guadaíra (conexión con autovía A-92), de modo que ya están en funcionamiento 15 km de esta nueva autovía.

Se trata de un paso más en la apuesta decidida del Ministerio de Fomento con la SE-40, infraestructura que permitirá la circunvalación a Sevilla evitando el paso por la saturada SE-30.

Características técnicas
La obra incluye la construcción de 5,96 km de tronco de autovía de nuevo trazado, y se encuentra en su totalidad en el término municipal de Alcalá de Guadaíra.

La velocidad específica del tramo es 120 Km/h.

El origen del trazado se sitúa en el punto kilométrico (P.K.) 9+110 tras el enlace de la SE-40 con la autovía A-92 del tramo contiguo La Rinconada (A-4) – Alcalá de Guadaíra (A-92), permitiendo la conexión con los ramales de este enlace, y finaliza 900 metros después del enlace de la SE-40 con la A-376, autovía de Utrera, en el P.K. 15+065.

La sección transversal del tronco de la autovía consta de una doble calzada de 10,5 metros de anchura, con tres carriles por sentido de 3,5 metros, arcenes exteriores de 2,5 metros, interiores de 1 metro y mediana de 10 metros de ancho. Se completa la sección con bermas exteriores de 1 metro. Esta sección prevé la posible ampliación de la autovía a cuatro carriles por sentido en el futuro.

Se ha construido un enlace con la autovía A-376 en el punto kilométrico 13+985 y remodelado el ya existente en la A-376 que da acceso a la urbanización de Torrequinto. De esta forma se permitirán todos los movimientos posibles entre la SE-40 y la A-376 ordenando los accesos y quedando suprimidos todos los cruces a nivel. Se trata de un enlace complejo, que ha requerido la construcción de 7 estructuras y vías colectoras – distribuidoras para dejar libre el tronco de la autovía de los trenzados de vehículos en los movimientos del enlace.

El tramo abierto al tráfico incluye 13 estructuras: 3 pasos superiores, 4 pasos inferiores, 3 viaductos sobre la A-376 en el enlace, 2 viaductos de cruce de la SE-40 sobre otras infraestructuras y el viaducto sobre el río Guadaíra.

Este último es la estructura más singular, un puente de vigas prefabricadas de 408 m de longitud distribuidos en 9 vanos con una luz máxima (distancia entre pilas consecutivas) de 58,10 m, que permite salvar el cruce de varios servicios (un gaseoducto y tuberías de abastecimiento y saneamiento) y el cauce y riberas del propio río Guadaíra. Las pilas de apoyo entre vanos son todas de tipo pórtico, constituidas en cada caso por 12 fustes circulares de 1,5 m de diámetro, unidas en coronación con un dintel rectangular y apoyadas en un encepado de 12 pilotes de 2 m de diámetro. Los estribos son de tipo cargadero pilotado sobre cuña en tierras. Destaca también por su excepcional anchura, de 64,50 m, que permite albergar las calzadas del tronco y de las vías colectoras-distribuidoras que canalizan los movimientos desde la A-92. En total, más de 8 kilómetros de vigas han sido necesarios para hacer realidad el tablero del viaducto más ancho de la SE-40.

El firme está formado por 3 cm de microaglomerado en capa de rodadura, 17 cm de mezclas bituminosas en caliente y 25 cm de suelo cemento colocados sobre una explanada de material estabilizado con cemento.

Integración ambiental
Como medidas de integración ambiental de la obra destacan:

  • Seguimiento del patrimonio arqueológico: En tres zonas de la traza aparecieron restos arqueológicos (Adaines II, Torrequinto, y Pozo de la Culebra) que obligaron a realizar sondeos y operaciones especiales de movimiento de tierras para descubrir cuidadosamente el material y retirarlo para su conservación independiente. Son especialmente significativos los trabajos para retirar los más de 120 restos de enterramientos e incineraciones descubiertos en la necrópolis romana en el yacimiento de Torrequinto, y las operaciones de traslado del alveus (pequeña terma romana) encontrado en el yacimiento del Pozo de la Culebra. Todo el material recuperado ha sido puesto a disposición de la Delegación Provincial de la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía.
  • Revegetación de los taludes de terraplenes y desmontes empleando tierra vegetal e hidrosiembras. Plantaciones de árboles y arbustos en taludes de terraplenes, isletas y glorietas.
  • Protección contra el ruido: disposición de dos pantallas fonoabsorbentes en las zonas muy próximas a edificaciones.
  • Colocación de valla de cerramiento a lo largo de la autovía para impedir el paso de fauna terrestre a la autovía.
  • Balsas de decantación para interceptar posibles vertidos accidentales a las riberas del río Guadaíra.
  • 14 pasos de fauna.

El presupuesto invertido en estas medidas asciende a una cantidad de 4,15 millones de euros.

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