Grúas y seguridad aérea

Grúas y seguridad aérea
Marta Garriga; Ingeniera Aeronáutica, Directora de AIRAE AERONAUTICS
(Artículo publicado en la Revista Obras Urbanas número 97)

La Seguridad Aérea es uno de los ámbitos más supervisados y a los que se destina un mayor número de recursos para evitar incidentes o eventos que pudieran desembocar en un accidente aeronáutico. La autoridad Aeronáutica Civil es la Agencia Estatal de Seguridad Aérea (AESA), que se encarga de supervisar todos los elementos que puedan suponer un riesgo para la aviación.

A nivel aeronáutico, uno de los permisos ineludibles a la hora de instalar grúas es el de servidumbres aeronáuticas. No siempre es necesario, pero sin duda lo será cerca de los aeropuertos o para grandes grúas que superen los 100 m de altura, se ubiquen donde se ubiquen en todo el territorio nacional. En este artículo se tratará de dar respuesta a las principales dudas a la hora de obtener el permiso de servidumbres aeronáuticas de la Agencia Estatal de Seguridad Aérea.

La instalación de una grúa requiere de autorización de AESA siempre que se ubique en terrenos afectados por servidumbres aeronáuticas o fuera de ellas si la grúa supera los 100 m de altura. Para instalaciones que requieren de licencia municipal, la tramitación se realizará a través del Ayuntamiento correspondiente, pero es responsabilidad del instalador disponer del correspondiente acuerdo favorable de AESA.

El plazo del que dispone AESA para resolver una solicitud de este tipo es de 6 meses si la grúa se ubica bajo servidumbres aeronáuticas, o de 3 meses si se ubica fuera de ellas y si no se obtiene su respuesta en el tiempo que indica la normativa el silencio administrativo es desfavorable, por lo que no se cuenta con el permiso para la instalación de la grúa, si bien normalmente la administración resuelve en plazos inferiores.

En caso de que la grúa se ubique bajo servidumbres aeronáuticas de un aeropuerto civil el permiso lo emitirá AESA. Si se ubica bajo servidumbres aeronáuticas de una base aérea militar el permiso deberá concederlo el Ministerio de Defensa. En caso de ubicarse en terrenos afectados por servidumbres tanto civiles como militares, requerirá autorización de ambas administraciones conjuntamente y, finalmente, para grúas de altura superior a los 100 m ubicadas fuera de servidumbres aeronáuticas, le corresponde a AESA autorizar dicha instalación.

La autoridad Aeronáutica Civil es la Agencia Estatal de Seguridad Aérea (AESA), que se encarga de supervisar todos los elementos que puedan suponer un riesgo para la aviación.

En la web de AESA se encuentran publicados los planos correspondientes a las servidumbres aeronáuticas de aeropuertos civiles. También se puede encontrar un listado de términos municipales afectados por servidumbres aeronáuticas, y podría darse el caso de que la grúa se ubique en uno de estos términos municipales afectados, pero fuera del límite marcado por las servidumbres aeronáuticas, por lo que no sería necesario disponer de este permiso.

Las servidumbres aeronáuticas son una limitación (en superficie y en altura) impuesta al derecho de propiedad en busca de la seguridad de las operaciones de las aeronaves, el correcto funcionamiento de las instalaciones radioeléctricas aeronáuticas y la protección de las distintas fases de las maniobras de aproximación por instrumentos a un aeródromo.

Las servidumbres son una primera limitación en altura aunque, tal y como indica el D584/1972 modificado por el RD297/2013, los límites máximos impuestos por servidumbres aeronáuticas se pueden sobrepasar, siempre que no se afecte a la seguridad y a la regularidad de las operaciones aéreas.

Mediante un primer análisis se puede conocer la altura máxima autorizable por servidumbres aeronáuticas. De no cumplir con estas limitaciones, se puede determinar la altura máxima autorizable mediante un Estudio Aeronáutico de Seguridad, por encima de la altura máxima permitida por servidumbres aeronáuticas, y cumpliendo con los márgenes de franqueamiento de obstáculos para cada una de las cartas aeronáuticas publicadas en el sistema de información aeronáutica (AIP). Estas cartas definen cada una de las rutas de entrada y salida a los aeropuertos y cualquier nuevo obstáculo deberá cumplir con las alturas máximas que impongan las cartas en vigor.

En caso de no contar con la necesaria autorización o de incumplirla en alguno de sus términos (coordenadas, altura/elevación autorizada, señalización o balizamiento), las sanciones que establece la Ley de Seguridad Aérea por incumplimientos en materia de servidumbres aeronáuticas oscilan entre los 90.001€ y los 225.000€. Además, la administración puede realizar inspecciones tanto normativas como in-situ de los expedientes tramitados o de los obstáculos existentes en el entorno de los aeropuertos. Por otro lado, la labor de detección y supervisión de nuevos obstáculos está delegada en los propios aeropuertos, que disponen de sistemas láser para su detección o de patrullas que realizan vigilancia y fotografías de los nuevos elementos que se instalan en el entorno de las instalaciones aeroportuarias, para luego comprobar si disponen de autorización.

En cuanto a señalización y balizamiento que debe instalarse en la grúa, se indicará en el Acuerdo previo favorable de AESA una vez se reciba la autorización. A priori, únicamente será necesario para las grúas que sobrepasen la altura máxima permitida por servidumbres aeronáuticas y dependerá en todo caso de la altura solicitada para la grúa.

AIRAE es una consultora especialista en materia de servidumbres aeronáuticas con el objetivo de asesorar en las tramitaciones de todo tipo de permisos ante AESA o el Ministerio de Defensa. El primer paso es informar de si es necesaria autorización y de la altura máxima permitida por servidumbres aeronáuticas y, si se requiere de mayor altura, se puede calcular de la altura máxima autorizable mediante la realización de un Estudio Aeronáutico de Seguridad.

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