Trabajo sin emisiones con el 5055e de Kramer

Trabajo sin emisiones con el 5055e de Kramer

(Artículo publicado en la Revista Obras Urbanas número 60)

A partir de ahora los clientes eligen: una máquina completamente eléctrica o con motorización diésel. El 5055e convence por no producir emisiones, por sus parámetros de rendimiento, por su capacidad todoterreno y por sus costes de servicio mínimos.

Los operarios de obra afrontan un desafío a la hora de utilizar máquinas diésel en edificios, en zonas urbanas o en túneles. Gracias a la nueva motorización completamente eléctrica, ahora el 5055e de Kramer permite trabajar en espacios interiores completamente sin emisiones. De este modo se protege tanto a los usuarios como al medio ambiente gracias a la ausencia de emisiones y al reducido nivel acústico. Este es un aspecto especialmente interesante también en el caso de servicios municipales y zonas turísticas, ya que los vecinos y los huéspedes no sufren las molestias causadas por el ruido y las emisiones de gases de escape.

El cargador eléctrico no solo destaca por sus ventajas ecológicas, sino también por su elevada rentabilidad: gracias a la notable disminución de sus costes de mantenimiento, sus mayores costes de inversión iniciales se amortizan rápidamente. Se deben respetar en cualquier caso los intervalos de mantenimiento habituales de la máquina, para que el cargador trabaje de forma fiable y económica. De esta manera, el motor eléctrico no requiere mantenimiento y, por tanto, el servicio de la máquina es más económico y se realiza en menos tiempo. Además, está la ventaja del precio de la electricidad frente al combustible diésel, que ofrece la posibilidad de obtener grandes ahorros.

En la categoría con volumen del cucharón de 0,55 m³, Kramer presenta el primer cargador completamente eléctrico del mercado, el 5055e. Los parámetros de rendimiento, la capacidad todoterreno y el confort en la operación son equiparables a los modelos convencionales. Gracias a su carga útil con horquilla de 1.750 kg, el cargador es muy versátil: El transporte de palés de piedra, por ejemplo, no causa ningún problema.

Además, Kramer confiere una gran importancia a la armonización de todas las piezas y componentes para ofrecer una conducción sensible y delicada. Por este motivo se han incorporado dos motores eléctricos: uno para la hidráulica de trabajo, y otro para la transmisión. Según la aplicación del cargador, se suministra la potencia desde el motor correspondiente, lo que permite reducir al mínimo el consumo energético. El motor eléctrico es accionado mediante las probadas baterías de plomo y ácido o plomo y fibra de vidrio. En el caso de baterías de plomo y fibra de vidrio, el cargador de baterías ya está integrado y la carga es especialmente sencilla, puesto que es posible realizarla mediante un conector doméstico (230 V). Según el área de aplicación y la tasa de utilización del cargador, basta con una carga de la batería para trabajar hasta cinco horas.

El tiempo de carga de la máquina es de cuatro a ocho horas, según la opción escogida.

«Estamos encantados de poder ofrecer a nuestros clientes una máquina sin emisiones y ecológica. Estamos convencidos de que este producto resultará ser una importante contribución al respeto de los recursos y al aumento de la eficiencia de nuestros clientes», comenta Karl Friedrich Hauri, director de Kramer.

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