Chimenea de una industria contaminando el aire

La cogeneración en España: la última oportunidad

Nadie discute que la cogeneración es una de las formas más eficientes de generación de energía que, para enumerar algunas de sus ventajas, contribuye a reducir el consumo de gas natural y la factura energética, que al generarse en los puntos de consumo no tiene pérdidas en su distribución, que refuerza el aseguramiento de suministro de energía, que incrementa la competitividad de las industrias que la implementan, que genera puestos de trabajo y que contribuye a la industrialización del país. Pero no sólo comporta estas ventajas. ¿Por qué la estamos dejando morir?

Hay muchas razones para defender que la cogeneración es una tecnología para la generación de energía eléctrica y calor de la que no debemos prescindir. Las anteriormente citadas son las más obvias. Las que cualquier manual de generación eficiente de energía nos enumeraría. Pero no son las únicas.

En 1990 los Estados miembros de la Unión Europea se comprometieron a que, para el año 2020, reducirían un 20% las emisiones de gases de efecto invernadero, incrementarían en un 20% la presencia de las energía renovables y reducirían el consumo de energía en un 20% mediante el incremento de la eficiencia energética. La mayor parte de los Estados están cumpliendo, con mayor o menor holgura, los dos primeros objetivos. Sin embargo, global e individualmente, se está muy lejos de conseguir el objetivo de ahorro del 20% de energía.

Países como Alemania, conscientes de la vital contribución de la cogeneración al ahorro de energía, están aprobando leyes que permitirán duplicar su parque de cogeneración en los próximos años y poder alcanzar así los compromisos adquiridos.

Entre tanto España, en estos últimos años y sabiendo que incumpliremos también nuestro compromiso de ahorro de energía, se ha dedicado a promulgar Leyes y Decretos que, lejos de promover la cogeneración, la está dejando apagar poco a poco. No es algo opinable. Los números son incontestables. En los últimos dos años, ha parado un equivalente al 20% de la potencia de cogeneración existente y se ha reducido en un 20% la energía eléctrica producida por esta tecnología.

El Gobierno de España, a través de sus instituciones, está promoviendo medidas de ahorro energético que, aunque están en la buena dirección, ofrecen resultados a muy largo plazo y resultan a todas luces insuficientes. Este camino ya lo inició Alemania hace años y consciente de su insuficiencia, ha recurrido a la cogeneración como un instrumento eficaz de ahorro de energía. ¿Aprenderemos de los demás y de nuestros errores o volveremos a tropezar en la misma piedra?

La cogeneración languidece en nuestro país y los augurios no son nada positivos. El parque de cogeneración español envejece y se acerca al final de su vida útil. Adicionalmente los nuevos requisitos europeos en materia de emisiones, exigen una actualización de nuestros equipos antes del 2016. No hay tiempo. Es necesaria una modernización de nuestras plantas y desde COGEN ESPAÑA hemos presentado al Gobierno un plan RENOVE para las plantas de cogeneración que permita a sus propietarios a actualizarlas y mantenerlas operativas. De

no hacerlo es más que previsible que en los próximos meses comience un proceso de cierre de instalaciones que convertirá a la cogeneración en una tecnología residual. Es la última oportunidad del sector en España. ¿La va a dejar pasar el Gobierno Español?

En unos años, parte de nuestro parque de generación nuclear y de generación basado en carbón habrá alcanzado el final de su vida útil. ¿Queremos acabar también con la cogeneración? Si a futuro queremos seguir utilizando gas natural como combustible alternativo, la cogeneración, es la tecnología más eficiente cuando se quiere obtener simultáneamente electricidad y calor. Solo hay que preguntar en el resto de Europa qué están haciendo.

Desde COGEN ESPAÑA creemos que la cogeneración debe jugar un papel importante en el mix energético nacional y contribuir a la mejora de la eficiencia energética del país. Debe mejorar la garantía de suministro y colaborar con la estabilidad del sistema eléctrico. Debe ayudar a la industria a ser más competitiva. Debe participar en la vertebración del sistema eléctrico y en su descentralización.

No hay tiempo. Es ahora o nunca. Estamos viviendo la última oportunidad de salvar a la cogeneración. El Gobierno y demás actores implicados tienen la palabra.

Madrid, Junio 2015
Óscar Cubero
Secretario General COGEN España

1 Comentarios

  1. Actualmente tenemos un real decreto que permite tener una rentabilidad razonable para aquellas plantas que cumplen con la legislación.No sigan engañando a la gente,el problema es que las que no cumplían con el REE y vivían del kilowatio y la prima han dejado de ser rentables.Es cierto que no se pueden hacer plantas nuevas ni renovar las existentes pero el problema no es ese.Desgraciadamente la cogeneracion no tiene sentido en entornos de precios de gas altos y únicamente los últimos 5 años fueron buenos por las tarifas insostenibles para el sistema que tenían.Auguro malos tiempos para esta tecnología totalmente ineficiente en los escenarios actuales

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