KPMG y Siemens nos muestran el avance “hacia la ciudad 4.0"

KPMG y Siemens muestran el avance “hacia la ciudad 4.0″

Siemens y la consultora KPMG han presentado, esta mañana, los resultados del primer estudio sobre el desarrollo de la digitalización en las ciudades españolas. El mismo, bajo el nombre “Hacia la ciudad 4.0. Análisis y perspectivas de las Smart Cities españolas”, ha sido elaborado por ambas entidades. Así, se analiza la penetración de las nuevas tecnologías en las ciudades más relevantes del país y se desvela cómo la digitalización puede mejorar la calidad de vida de los ciudadanos y, al mismo tiempo, generar importantes ahorros.

Entre las principales ventajas del estudio “Hacia la ciudad 4.0. Análisis y perspectivas de las Smart Cities españolas”, se destacaría que, gracias a la aplicación de tecnología digital en la gestión de aguas, residuos, alumbrado, movilidad y edificación, los ayuntamientos españoles pueden ahorrar entre un 20% y 60% de sus gastos.

Igualmente, este estudio, realizado por KPMG en colaboración con Siemens, ofrece una visión global sobre el nivel de desarrollo de la digitalización en las ciudades y pone como ejemplos distintas prácticas internacionales que han obtenido muy buenos resultados en países como EE.UU, Alemania, Singapur, Reino Unido o Dinamarca, donde este sector está en plena expansión. En este sentido, se estima que para el año 2020, el mercado potencial de inversiones en ciudades inteligentes pueda alcanzar los 1.500 billones de dólares (unos 1.270 millones de euros), según datos de Frost & Sullivan, de los que más de la mitad se repartirá entre seguridad, energía y sector público.

Ciudades 4.0

Una ciudad 4.0 busca mejorar a máximo la calidad de vida de los ciudadanos y el desarrollo sostenible a través de una gestión eficiente y responsable de sus recursos y servicios. Un objetivo que quieren alcanzar las ciudades del futuro para afrontar desafíos, tales como el crecimiento de la población o la concentración de la misma en núcleos urbanos. Concretamente, la ONU estima que en 2050, el 70% de la población vivirá en ciudades y existirán más de 40 megaciudades en el año 2030, que albergarán entre 10 y 30 millones de habitantes. A este modelo de desarrollo sostenible de ciudad se le ha denominado “ciudad inteligente” o “ciudad 4.0”.

Smart Cities

Tal y como han explicado durante la presentación del primer estudio elaborado por KPMG, el modelo de la ciudad no es un modelo único, ya que existen distintos tipos de ciudades, con diferentes tamaños o formaciones geográficas, por lo que no pueden adjudicarse las mismas soluciones para todos. Y, por supuesto, hay que equilibrar las necesidades de aplicar la tecnología con los recursos económicos disponibles.

Aunque el gasto inicial es importante, piensan que la Smart Citie, a medio plazo, es la solución para hacer una ciudad mucho más eficiente. De este modo, el salto cualitativo y cuantitativo con las Smart cities, será sustancial, tanto en el ahorro para la administración y el ciudadano, como en la cantidad de servicios que se van a prestar.

La movilidad es el elemento donde, probablemente, la percepción del ciudadano es más clara. Entre las mejoras que ya se están realizando, por ejemplo, se ha destacado la aplicación que permite saber, exactamente, cuándo va a llegar el autobús: puedes ajustar tu tiempo en el trabajo, tu tiempo de ocio… Estas aplicaciones relacionadas con la movilidad serían tremendamente útiles y eficientes y mejoran la calidad de vida del ciudadano. El problema se encuentra en calcular el retorno y, por consiguiente, en cómo decide un Ayuntamiento su inversión, por lo que, desde KPMG, intentan animar a los gestores públicos.

El estudio de KPMG cuenta también con una parte práctica desarrollada a través de encuestas directas realizadas a distintos ayuntamientos de nuestro país, con el objetivo medir su grado de madurez digital y su inversión en nuevas tecnologías. El análisis indica que más del 80% de las grandes ciudades españolas han invertido entre 10 y 40 millones de euros en proyectos vinculados a las Smart Cities, una cifra que se eleva entre los municipios de mayor tamaño, en concreto en los de más de 200.000 habitantes, cuya inversión oscila entre los 20 y los 40 millones.

En cuanto al avance de la digitalización, para el 71% de los encuestados el grado de madurez de los servicios digitales en los ayuntamientos españoles es medio, basándose en distintas categorías analizadas, como servicios electrónicos para la mejora de la economía; la energía; gestión de aguas y residuos; infraestructuras digitales o calidad de vida.

KPMG y Siemens nos muestran el avance “hacia la ciudad 4.0"

Asimismo, es importante que cada ciudad presente su propio plan, ya que no todos tienen las mismas necesidades. Aunque, también, hay que intentar hacer un esfuerzo por compartir experiencias.

Sin embargo, hay ciertos elementos comunes. Concretamente, en todos los estudios internacionales que comparan el estado de sostenibilidad y eficiencia en ciudades, muestran que en las españolas hay tres elementos donde hay un diferencial:

La gestión de residuos, donde todavía quedaría mucho por hacer; la gestión de la protección de los perímetros urbanos, y finalmente, la gestión de los edificios, el que, en términos económicos, más impacto podría tener.

En cuanto a propuestas concretas por las que se debería apostar más, han mencionado la necesidad de adaptar la Administración Pública a un nuevo modelo de relación con el ciudadano, lo que exigirá un cambio importante en estructuras, perfiles, así como en todos los elementos que suponen una nueva gestión.

Conclusiones de KPMG

Según han afirmado desde KPMG, su “visión de una ciudad 4.0 es una ciudad que, como dice el informe, mejora la calidad de vida de los ciudadanos y el desarrollo sostenible a través de una gestión eficiente y responsable de los  servicios y de los recursos de las ciudades”.

Si bien la tecnología permite el desarrollo de los distintos ámbitos que integran las ciudades inteligente, ninguno de ellos puede evolucionar sin el impulso activo de la Administración y la participación activa de los ciudadanos y de los operadores.

Realmente, opinan que deberíamos plantearnos es el mundo de posibilidades que ofrecen estas ciudades 4.0.

El objetivo de KPMG es ser capaces de avanzar en el camino que describen. Para ello, deben conseguir que en este camino hacia las ciudades 4.0, las ciudades sean cada vez más eficaces, porque satisfacen el nivel de vida y funcionamiento requerido por los ciudadanos, en un entorno de alta calidad; eficientes, porque son capaces de maximizar el resultado obtenido con los recursos disponibles; medibles, porque parametrizan los resultados y los niveles de calidad percibidos; transparentes, en cuanto a los recursos empleados y los resultados obtenidos; sostenibles, por la eficacia basada en la tecnología, y económicas, mediante el empleo de los medios e inputs óptimos, al mejor precio disponible.

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