Se publica en el BOE el nuevo Real Decreto para la regulación de los vuelos con drones

Publicado en el BOE el nuevo Real Decreto para la regulación de los vuelos con drones

Este nuevo Real Decreto, tal y como se ha publicado en el BOE, “establece el marco jurídico definitivo aplicable a la utilización civil de las aeronaves pilotadas por control remoto (RPA) no sujetas a la normativa de la Unión Europea”. De este modo, se modifican el Real Decreto 552/2014, de 27 de junio, por el que se desarrolla el Reglamento del aire y disposiciones operativas comunes para los servicios y procedimientos de navegación aérea, así como el Real Decreto 57/2002, de 18 de enero, por el que se aprueba el Reglamento de Circulación Aérea.

Los siguientes son algunos de los puntos que se exponen en el nuevo Real Decreto por el que se regula la utilización civil de las aeronaves pilotadas por control remoto.

Con esta nueva regulación se establece el marco jurídico definitivo de las aeronaves pilotadas por control remoto (RPA) de masa máxima al despegue inferior a los 150 kg y las de masa máxima al despegue superior excluidas del ámbito de aplicación del Reglamento del Parlamento Europeo y del Consejo, y se deroga la Directiva 91/670/CEE del Consejo o destinadas a operaciones de aduanas, policía, búsqueda y salvamento, lucha contra incendios, guardacostas o similares.

Respecto a los requisitos sobre aeronaves no tripuladas, el nuevo Real Decreto dispone que todas las RPA deberán llevar fijada a su estructura una placa de identificación ignífuga, donde constará la identificación de la aeronave, incluyendo el nombre del fabricante, tipo, modelo y, en su caso, número de serie, así como el nombre del operador y los datos necesarios para ponerse en contacto con él. En este caso, quedarán exentas aquellas con una masa máxima al despegue que no exceda de 25 kg.

El certificado restringido de aeronavegabilidad se emite a la aeronave y abarca todos los componentes del sistema, incluyendo la propia aeronave, las estaciones de pilotaje remoto y los correspondientes enlaces de mando y control, así como cualquier otro elemento del sistema que pueda requerirse en cualquier momento durante la operación.

Respecto a los vuelos experimentales con RPA de masa máxima al despegue que exceda de 25 kg, no será condición necesaria este certificado. Podrá emitirse un certificado de aeronavegabilidad RPA especial denominado «certificado especial para vuelos experimentales», solo cuando quede acreditada la capacidad de la aeronave para la realización de los vuelos previstos en condiciones de seguridad. Para ello, se requiere que el solicitante:

  • Documente la caracterización de la aeronave en los términos previstos.
  • Establezca una zona de seguridad.
  • Realice un estudio aeronáutico de seguridad.
  • Justifique documentalmente la capacidad de la aeronave para realizar de forma segura los vuelos propuestos, definiendo las condiciones o restricciones que se consideren necesarias a este efecto.
  • Defina el método que se vaya a emplear para el control de la configuración del RPAS.

El fabricante del RPA o, en su caso, el titular de su certificado de tipo, deberá elaborar y desarrollar un manual o conjunto de manuales que describan su funcionamiento, mantenimiento e inspección. Los mismos incluirán directrices para realizar las tareas necesarias de inspección, mantenimiento y reparación a los niveles adecuados y deberán proporcionarse al operador junto con la aeronave.

Por su parte, el operador es responsable del mantenimiento y la conservación de la aeronavegabilidad, debiendo ser capaz de demostrar en todo momento que la aeronave pilotada por control remoto y sus sistemas asociados conservan las condiciones de aeronavegabilidad con las que fueron fabricados.

Las operaciones deberán ser conformes a las reglas del aire y condiciones de uso aplicables al espacio aéreo en que se desarrollen. En este sentido, todas las aeronaves que no dispongan de certificado de aeronavegabilidad podrán realizar operaciones aéreas especializadas en zonas fuera de aglomeraciones de edificios en ciudades, pueblos o lugares habitados o de reuniones de personas al aire libre, en espacio aéreo no controlado y fuera de una zona de información de vuelo, siempre que la operación se realice dentro del alcance visual del piloto, o de observadores que estén en contacto permanente por radio con aquél, a una distancia horizontal del piloto, o en su caso de los observadores, no mayor de 500 m y a una altura sobre el terreno no mayor de 400 pies (120 m), o sobre el obstáculo más alto situado dentro de un radio de 150 m (500 ft) desde la aeronave.

Además, en zonas fuera de aglomeraciones de edificios en ciudades, pueblos o lugares habitados o de reuniones de personas al aire libre, en espacio aéreo no controlado y fuera de una zona de información de vuelo, más allá del alcance visual del piloto y dentro del alcance directo de la emisión por radio de la estación de pilotaje remoto que permita un enlace de mando y control efectivo, podrán realizarse operaciones aéreas especializadas.

Por otro lado, podrán realizarse operaciones aéreas especializadas sobre aglomeraciones de edificios en ciudades, pueblos o lugares habitados o reuniones de personas al aire libre, en espacio aéreo no controlado y fuera de una zona de información de vuelo, únicamente por aeronaves pilotadas por control remoto cuya masa máxima al despegue no exceda de 10 kg, dentro del alcance visual del piloto, a una distancia horizontal máxima del piloto de 100 m, y a una altura máxima sobre el terreno no mayor de 400 pies (120 m), o sobre el obstáculo más alto situado dentro de un radio de 600 m desde la aeronave. Serán en zonas acotadas en la superficie donde la autoridad competente haya limitado el paso de personas o vehículos o, en otro caso, manteniendo una distancia horizontal mínima de seguridad de 50 m respecto de edificios u otro tipo de estructuras y respecto de cualquier persona, salvo personal del operador o personal que esté involucrado en el desarrollo de la operación.

Los drones deberán realizar sus vuelos de día y en condiciones meteorológicas de vuelo visual. Como novedad en este Real Decreto, la realización de vuelos nocturnos requerirá la autorización expresa de la Agencia Estatal de Seguridad Aérea, previa solicitud del operador acompañada del estudio de seguridad previsto. En esta autorización, la Agencia Estatal de Seguridad Aérea podrá establecer la altitud mínima que corresponda para la realización de la operación. El plazo máximo para resolver sobre la solicitud de autorización de vuelos nocturnos
será de seis meses desde la solicitud, transcurrido el cual la solicitud podrá entenderse denegada de conformidad.

No deben olvidarse los requisitos del operador:

  • Disponer de la documentación relativa a la caracterización de las aeronaves que vaya a utilizar, incluyendo la definición de su configuración, características y prestaciones, así como los procedimientos para su pilotaje, cuando, dichas aeronaves no dispongan, según corresponda, de certificado de aeronavegabilidad RPA o del certificado especial para vuelos experimentales. Esta documentación podrá incorporarse al manual de vuelo o documento equivalente.
  • Haber realizado un estudio aeronáutico de seguridad de la operación u operaciones, en el que se constate que pueden realizarse con seguridad, así como, en su caso, la idoneidad de la zona de seguridad para la realización de vuelos experimentales.
  • Este estudio, que podrá ser genérico o específico para un área geográfica o tipo de operación determinado, tendrá en cuenta las características básicas de la aeronave o aeronaves a utilizar y sus equipos y sistemas.
  • Disponer de una póliza de seguro u otra garantía financiera que cubra la responsabilidad civil frente a terceros por los daños que puedan ocasionarse durante y por causa de la ejecución de las operaciones aéreas especializadas o vuelos experimentales.

AQUÍ puede leer la publicación completa.

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