La tuneladora Bertha en el Alaskan Way Viaduct a vista de dron

La tuneladora Bertha en el Alaskan Way Viaduct a vista de dron

La tuneladora Bertha, con un diámetro de 17,5 metros y 112 metros de largo, cuyo nombre se debe a Bertha Knight Landes, ex alcaldesa de Seattle, ha finalizado su labor en el SR 99, para reemplazar la vía elevada Alaskan Way Viaduct. El trabajo ha consistido en realizar un túnel de 3,2 kilómetros bajo el centro de Seattle.

Tras la llegada de Bertha en la primavera de 2013, 64 años después de la apertura del viaducto al tráfico, esta tuneladora ha finalizado su trayecto de 3,2 kilómetros bajo Seattle, el pasado 4 de abril.

 

Hace cuatro años, en verano de 2013, la obra habría arrancado con el objetivo de construir un viaducto que sustituyera al Alaskan Way Viaduct, el cual tras el terremoto de magnitud 6,8 que golpeó Seattle en febrero de 2001, se habría hundido varios centímetros. Los equipos estabilizaron la estructura, pero los ingenieros habrían coincidido en que si el terremoto hubiera durado unos momentos más, el viaducto se habría derrumbado por completo.

Sin embargo, en diciembre de 2013 los trabajos con Bertha se habrían paralizado, debido a los aumentos de temperatura de la máquina. Mientras investigaba la causa de las lecturas de alta temperatura, Seattle Tunnel Partners (STP) habría descubierto daños en el sistema de sellado de la máquina y contaminación dentro del cojinete principal. Tras esto, habrían reparado y mejorado a Bertha y se habría reanudado el tunelado.

De este modo, conducido por el Departamento de Transporte del Estado de Washington, y diseñado y construido por Seattle Tunnel Partners, con este proyecto, cuando finalice a principios de 2019, se habrá movido una sección de dos millas del subsuelo SR 99. Será entonces cuando se proceda a demoler el viaducto, despejando el camino para la nueva línea de costa de la ciudad.

Tras el trabajo de Bertha, el equipo pasa los días siguiente retirando los tirantes de soporte de acero que se encuentran entre la tuneladora y el interior del hoyo de desmontaje, de 90 pies de profundidad. Cuando se hayan quitado estos tirantes, el personal llevará a la máquina a su posición final y empezarán a cortarla en pedazos para su retirada. Como propietario de la máquina, el contratista determinará qué piezas podrían ser recuperadas para su uso en otros proyectos o recicladas.

Deja un Comentario

Comparte con tus amigos










Enviar